Mitos y Leyendas
La tradición
de las leyendas en los poblados son manifestaciones puras de folklore
y cultura de sus habitantes, historias como las de la llorona, de
duendes, etc., son adecuadas a cada lugar y de acuerdo a características
particulares, se les imprime un sello propio del lugar a que se refiere,
en nuestro municipio, las principales leyendas provienen de los lugares
más antiguos a continuación se describen algunas de
las leyendas que aún en día se conocen. |
Los Arcos de Tepojaco
Cuentan
que para construir estos arcos en la época colonial, muchas
de las personas que trabajaron en la obra, murieron por diversos accidentes,
sus cadáveres fueron sepultados en las bases de algunos arcos
por lo que en algunas ocasiones en las noches, se puede escuchar cómo
las ánimas trabajan para seguir construyendo los arcos. |
La Familia que paraba los camiones
Cuentan
que hace algunos años, los camiones que recorrían el
tramo del Lago de Guadalupe hacia el pueblo de Tepojaco, el último
camión que hacía el recorrido en la noche al llegar
a la curva que está antes de los arcos, una familia que constaba
del padre, la madre y dos niños le hacían la parada,
cuando los pasajeros subían se iban atrás del camión
y al arrancar éste para continuar su trayecto, el ayudante
del chofer iba a cobrarles sus pasajes y se encontraba con la sorpresa
de que no existía indicio alguno de la familia que acababa
de abordar dicho autobús, conforme se extendieron estos sucesos,
la línea camionera opto por suspender su servicio después
de las ocho de la noche. |
El Lago de Guadalupe
En
el lugar que hoy ocupa el Lago de Guadalupe existía la hacienda
del mismo nombre, y una iglesia que tenía campanas de oro,
estos inmuebles fueron inundados y ahora permanecen bajo el agua,
se cuenta que cuando caen aguaceros fuertes en este sitio se oye el
repique de las campanas de la iglesia y que algunos buscadores de
fortunas se lanzan en su búsqueda ahogándose la mayor
de las veces en estas aventuras. Otra leyenda menciona que existió
un velador que resguardaba la presa, y que cuando en las noches hacia
sus rondas de vigilancia, los días doce de diciembre, a media
noche escuchaba música y ruidos de fiesta, sin embargo cuando
buscaba el origen del ruido no encontraba nada, solo la oscuridad,
en una ocasión miró hacia el centro de la presa mientras
escuchaba la algarabía y vio como en el centro de está
surgieron rayos de luz en donde supuestamente estaba inundada la iglesia. En esta presa ha muerto mucha gente principalmente ahogada, se dice que cuando una persona moría y no hallaban su cuerpo, la gente en la noche ponían veladoras en unos platitos y lo soltaban desde la orilla, las veladoras flotaban por todo el lago, cuando alguna de estas se detiene en un punto determinado y permanece dando vueltas es señal que en el fondo se encuentra el cadáver y es cuando los rescatistas bajan a sacar el difunto. |